miércoles, 7 de enero de 2009

VERDADES AMARGAS

Yo no quiero mirar lo que he mirado
a través del cristal de la
experiencia, el mundo es un mercado
donde se compran honores,
voluntades y conciencias.


Amigos... es mentira... no hay amigos
la amistad verdadera es ilusión
ella cambia, se aleja y desaparece
con los giros que da la situación.

Amigos complacientes sólo tienen
aquellos que disfrutan de ventura y
calma, pero aquellos que abate el
infortunio, sólo tienen tristezas en el alma.

Si estamos bien nos tratan con
cariño, nos buscan, nos invitan, nos
adulan, mas si acaso caemos,
francamente sólo por cumplimiento
nos saludan.


En este laberinto de la vida,
donde tanto domina la maldad,
todo tiene su precio estipulado,
amores, parentesco y amistad.

El que nada atesora, nada vale,
en toda reunión pasa por necio;
y por nobles que sus hechos sean,
lo alcanza es la burla y el desprecio.


Lo que brilla no mas tiene cabida
aunque brille por oro lo que es
cobre, lo que no perdonamos en la
vida es el atroz delito de ser pobre


La estupidez, el vicio y hasta el
crimen pueden tener su precio
estipulado. Las llagas del defecto no
se miran si las cubre un diamante
bien cortado.

La sociedad que adora su desdoro
persigue con gran saña al criminal
mas si el puñal del asesino es de
oro, enmudece... y el juez besa el puñal.


Nada humano es perfecto, nada
afable, todo está con lo impuro
entremezclado. El mismo corazón
con ser tan noble cuantas veces se
encuentra enmascarado.


Que existe la virtud... yo no lo
niego, pero siempre en conjunto
defectuoso,
hay rasgos de virtud en el malvado
hay rasgos de maldad en el virtuoso.



Cuando veo en mi paso tanta infamia,
y que mancha mi planta tanto lodo,
ganas me dan de maldecir la vida
ganas me dan de maldecir de todo.



A nadie habrá de herir
lo que aquí digo, porque
ceñido a la verdad estoy.
Me dieron a beber hiel y veneno
hiel y veneno en recompensa doy.


Pero si tengo las palabras
toscascon estas líneas oscuras y sin
nombre , doblando las rodillas en el polvo
pido perdón a Dios... y no al hombre.
Robert Campos Vasquez





"Si quieres ser feliz por un rato,
véngate;
si quieres ser feliz para siempre, perdona".

La confianza es la mitad del triunfo.
Autor: Napoleón